Importancia de un refrigerador en el hogar

Función del refrigerador

La función principal de un refrigerador es mantener los alimentos fríos. Los alimentos se mantienen frescos durante más tiempo cuando se mantienen fríos. El concepto principal del refrigerador es ralentizar la acción de los gérmenes (que incluyen todos los alimentos) para que los microorganismos tarden más en destruir los alimentos.

Si la leche se deja en la encimera de la cocina a temperatura ambiente durante dos o tres horas, las bacterias la estropearán. Sin embargo, si se baja la temperatura de la leche, ésta se mantendrá fresca durante una o dos semanas, ya que el frío del refrigerador reduce la actividad de las bacterias. Puedes impedir que las bacterias crezcan en la leche congelándola, y la leche durará meses (hasta que efectos como la quemadura por congelación empiecen a estropear la leche de forma no bacteriana).

Dos de los métodos más frecuentes de conservación de alimentos son el refrigerador y la congelación.

¿Qué importancia tiene un refrigerador?

El refrigerador es uno de los aparatos de cocina más importantes para la conservación de los alimentos. Cuando se va la luz o falla el aparato, poniendo en peligro la seguridad de nuestros alimentos, se nos recuerda su importancia en nuestra vida diaria.

Es por ello que hay que dar un mantenimiento y cuidado continuo a nuestro refrigerador para conservarlo durante más tiempo. Si usted o un conocido ha sufrido la avería de un refrigerador, puede ingresar a nerguadalajara.com y cotizar el costo de su reparación.

El crecimiento de las bacterias se ve frenado por el refrigerador.

Las bacterias se encuentran en casi toda la naturaleza. Se encuentran en la tierra, el aire y el agua, así como en los alimentos que consumimos. Cuando las bacterias tienen acceso a la nutrición (alimentos), la humedad y las temperaturas cálidas, se multiplican rápidamente, llegando a una etapa en la que algunos gérmenes podrían causar enfermedades.

Las bacterias crecen más rápidamente a temperaturas de entre 40 y 140 grados Fahrenheit, y algunas cepas duplican su tamaño en tan sólo 20 minutos. La mayoría de los artículos pueden conservarse de forma segura en un refrigerador a 40 grados Fahrenheit o menos.